Un lugar para reconectar, descubrir, crear, jugar y dejarse sorprender.


Nuestra filosofía.

ESCUEVA nace de una idea sencilla: volver a conectar con lo que nos hace bien.
Reconectar con la naturaleza, con nuestra creatividad, con el placer de hacer cosas con nuestras propias manos y con esa capacidad de jugar, sorprendernos y disfrutar que no debería desaparecer cuando nos hacemos mayores.

Creemos en el poder de aprender haciendo, de crear con nuestras propias manos, de compartir conocimientos y de recuperar saberes tradicionales y ancestrales que, a veces, parecen haberse quedado olvidados. Nos inspira la naturaleza, la creatividad y la curiosidad por descubrir nuevas formas de cuidarnos, comprender el mundo y disfrutar.

También nos interesa acercarnos a las diferentes maneras en que las personas y las culturas han entendido la vida, la naturaleza y aquello que no siempre podemos explicar. Creemos que existen muchas formas de mirar el mundo y que todas ellas pueden abrirnos nuevas preguntas, experiencias y maneras de conocernos.

Aquí no venimos solo a aprender una técnica o a fabricar algo. Venimos a experimentar, compartir, jugar, probar, equivocarnos, reírnos y descubrir.
Porque creemos que aprender puede ser una experiencia viva, divertida y sorprendente. Y que dedicar un tiempo a hacer algo diferente, disfrutar y volver a conectar con nosotros mismos y con los demás también es una forma de cuidarnos.


Nuestra historia


ESCUEVA surge de muchas experiencias, muchos aprendizajes y una inquietud común: la necesidad de crear un espacio diferente.


Un lugar donde pudieran encontrarse los saberes relacionados con la naturaleza, la creatividad, el autocuidado, las tradiciones y las diferentes formas de entender y relacionarnos con el mundo, junto a esa parte más curiosa, juguetona y mágica que todos llevamos dentro.



Después de años de experiencias profesionales, talleres, proyectos y trabajo con personas muy diferentes, nació la idea de reunir todo aquello que nos apasiona en un mismo proyecto.


Así comenzó ESCUEVA: como una idea que fue creciendo poco a poco hasta convertirse en un espacio para vivir experiencias, descubrir conocimientos, jugar, compartir y volver a conectar con cosas que nos hacen sentir bien.

Y, como todo lo que está vivo, seguimos creciendo, aprendiendo y dejando que el camino nos sorprenda.


Nosotras

Detrás de ESCUEVA hay personas, historias, experiencias y muchas ganas de hacer cosas diferentes.

Nos une la curiosidad, el gusto por aprender y compartir, el amor por la creatividad y la naturaleza y la ilusión por crear experiencias que nos permitan desconectar de la rutina para reconectar con lo que nos inspira, nos divierte y nos hace disfrutar.


Cada una aporta su propia mirada, sus conocimientos y su manera de entender el mundo. Y precisamente esa mezcla es una parte importante de lo que somos.

No queremos ser perfectas ni tener todas las respuestas. Queremos seguir aprendiendo, experimentando, jugando y creando junto a las personas que se acercan a ESCUEVA.

Porque creemos que los proyectos más bonitos no se construyen solo con ideas, sino también con las personas que se encuentran por el camino.


Nuestros valores

Hay muchas maneras de hacer las cosas. Estos son algunos de los principios que queremos que estén siempre presentes en ESCUEVA:


Aprender haciendo.

Porque creemos que la mejor manera de descubrir algo es vivirlo y experimentarlo.


Jugar y disfrutar.

Porque jugar no es solo cosa de niños. La diversión, la sorpresa y las ganas de pasarlo bien también pueden ser una maravillosa forma de aprender y conectar.


Compartir.

Los conocimientos crecen cuando se comparten, se mezclan y se enriquecen con las experiencias de otras personas.


Conectar con la naturaleza y con nosotros mismos.

La naturaleza nos inspira y nos enseña, pero también nos invita a parar, observar y recuperar una conexión que a veces dejamos en segundo plano.


Respetar las diferentes maneras de entender el mundo.

Nos acercamos con curiosidad y respeto a los saberes tradicionales, las culturas ancestrales y las distintas formas en que las personas encuentran significado y conexión en su vida.


Dar espacio a la creatividad.

Crear no es hacerlo perfecto. Es probar, imaginar, expresarse y disfrutar del proceso.


Cuidar y cuidarnos.

Queremos crear un espacio donde las personas puedan dedicarse un tiempo, aprender cosas nuevas, divertirse y sentirse bien.


Mantener la curiosidad viva.

Porque todavía hay mucho por descubrir, aprender, experimentar y disfrutar.


Cómo trabajamos

En ESCUEVA creemos que una experiencia se recuerda mucho más cuando la vivimos de verdad.

Por eso nuestras propuestas son prácticas, participativas y abiertas a la experimentación. No buscamos que todo el mundo haga las cosas exactamente igual ni que el resultado sea perfecto.

Creemos también que cada persona vive las experiencias a su manera. Por eso acompañamos sin imponer, dejando espacio para descubrir, crear y participar desde la curiosidad, las propias necesidades y la forma personal de entender cada experiencia.

Nos gusta crear experiencias cercanas, en las que puedas aprender algo nuevo, utilizar tus manos, jugar, compartir con otras personas y, sobre todo, disfrutar. Porque creemos que la diversión no está reñida con aprender; al contrario, muchas veces es la mejor puerta para descubrir algo nuevo.

A veces saldrás con algo que has creado tú. Otras veces descubrirás una planta, una historia, una tradición, una idea o una habilidad que no conocías. Y esperamos que, en muchas ocasiones, te lleves también algo menos tangible: un buen recuerdo, una conversación inesperada, unas risas o la sensación de haber reconectado con una parte de ti que tenías un poco olvidada.

Porque eso es, en el fondo, ESCUEVA: un lugar para reconectar, descubrir, crear, jugar, compartir y dejarse sorprender.